Orígenes del Teatro LGBT+ en México

Actualizado: 25 may

Por Luis Miguel Romero

Twitter: @LuisMiguelR01

Facebook: @LuisMiguelR02

Instagram: @luismiguelr03


Vivimos en una época en la que se pudiera creer que la mentalidad de la sociedad mexicana ha evolucionado y es muy open mind en cuanto al tema de la libertad y tolerancia sexual, y que la libertad de expresión (sobre todo con el auge de las redes sociales y medios electrónicos) se ejerce sin ataduras. También nos ufanamos que la Ciudad de México es, orgullosamente, una de las metrópolis del mundo con una de las carteleras teatrales más ricas y variadas. ¿Cómo se ha tocado el tema de la diversidad sexual en el teatro mexicano y que impacto ha generado en la sociedad? Hagamos un poco de historia y recordemos algunas de las obras más importantes que abordaron este tema en México.


Salvador Novo (1904-1974)

Durante mucho tiempo, la diversidad sexual se vivía en México de manera underground, en una especie de guetos. Pero algunos artistas se atrevieron a desafiar al escándalo y lucharon por apoyar a su comunidad a través del arte. El teatro se convirtió en el escaparate principal para tocar temas que la televisión y el cine no se atrevían a mostrar. El cine por estar atrapado en intereses y conflictos gubernamentales; la televisión por estar dominada por la censura. El teatro se convierte en escaparate de un tema social de primer nivel. El mismo Salvador Novo hizo una contribución muy importante para la sociedad (y de manera indirecta también para la comunidad LGBT+ a la que pertenecía) al fundar el teatro La Capilla, en Coyoacán, que al día de hoy funciona a las mil maravillas.


Pablo Leder (1942-2019)

En 1961, el siempre polémico escritor, cineasta, parapsicólogo, músico, poeta y loco Alejandro Jodorowsky, representó en México la obra teatral "La Ópera del Orden". Y en una de sus funciones, un grupo de granaderos irrumpieron en el teatro arrestando a los actores de la obra simplemente por utilizar ropa y accesorios de “afeminados”. La misma compañía teatral sufrió un calvario durante la gira de la obra por el interior de la República pues, en algunos pueblos, el camión en el que viajaban era apedreado por “representar obras indecentes”.


La década de los 1970s tiene algunos montajes teatrales clave para la visibilidad del colectivo LGBT+ en México. En 1974, se estrena en México una adaptación del exitoso musical "Hair", de James Rado y Gerome Ragni, bajo la dirección de Joe Donovan. Esta obra de "temática hippie", era en realidad un homenaje a la libertad humana en todos los aspectos. Allí debuta la actriz y vedette trans Terry Holiday en un personaje femenino, algo insólito en el teatro mexicano. En 1976, el musical de culto "The Rocky Horror Show" fue representado por primera vez en México bajo la producción de Julissa. Esta obra, de alguna manera, marcó un parteaguas en la difusión masiva del teatro LGBT+ en el país al tener entre su elenco principal a un personaje trans. En 1975, los actores Héctor Bonilla y Enrique Guzmán, abarrotaron las taquillas al travestirse para interpretar a los protagonistas del célebre musical "Sugar".



Nancy Cárdenas (1934-1994)

En los años 1980s, la presencia de obras teatrales con contenido LGBT+ en México se hace más notoria. Una figura que, sin duda, se puede considerar crucial en el difícil panorama social que vivía la comunidad LGBT+ en México, es la directora, locutora y dramaturga Nancy Cárdenas. Ella fue la responsable de llevar al escenario piezas clásicas del teatro LGBT+. De estas destacan la trilogía lésbica "Claudine en la escuela" (1979), de Colette, con Laura Zapata; "Las amargas lágrimas de Petra von Kant" (1980), con Beatriz Sheridan y basada en la película de R.W Fassbinder, y "El día que pisamos la luna", con Angélica Aragón y July Furlong. Una de sus obras más aclamadas fue "Los chicos de la banda" (1982), de Mart Crowley, pieza clásica del teatro LGBT+ que, pese a ser representada en otras ocasiones, ninguna ha causado el impacto social que provocó esta primera versión mexicana en su momento. Otro montaje de Cárdenas que abordó el tema del lesbianismo fue "El pozo de la soledad" (1985), de Radclyffe Hall, estelarizada por Irma Serrano y Sonia Infante en el Teatro Fru Frú. En 1988, también dirigió "SIDA...Así es la vida", con José Alonso y Octavio Galindo, la cual, como lo dice el título, abordó el tema del VIH/SIDA en una pareja gay.

Y ya que salió a relucir el nombre de Serrano, ella también fue la responsable de montar en su teatro (el Fru Frú) obras que pusieron a la luz el tema de la diversidad sexual. Una de las más aclamadas fue la obra lésbica "Las Emanuelle" (1985), dirigida por Pablo Leder y que co-estelarizó junto a Isela Vega.


Elenco original de "Los chicos de la banda" en México (1982).

Humberto Zurita en "Señor Butterfly" (1989).

En 1981, el actor Enrique Álvarez Félix, popular galán del cine y las telenovelas mexicanas, causó un impacto ante el público al estelarizar "Culpables", bajo la dirección de José Luis Ibáñez y que abordó el tema de la homosexualidad en los campos de concentración nazis. En 1983, Arturo Ripstein dirigió el montaje "El beso de la mujer araña", de Manuel Puig, el cual presenta un drama de índole homosexual entre los actores Gonzalo Vega y Héctor Gómez. En 1985, el actor Sergio Klainer realizó una impecable representación de un artista travesti en "La hora de las locas", de Pablo Salinas. En 1986, Tito Vasconcelos estelarizó el montaje "Una canción apasionada", de Harvey Fierstein, la cual fue traducida por Carlos Monsiváis. En 1989, se representó en el Teatro Principal de la Ciudad de México la obra gay "El cisne que nunca duerme", de Sergio Cataño, que causó furor al ser la primera obra gay en representarse en un foro principal de la ciudad. Otro trabajo destacado fue "Machos" (1987), de Rodolfo Rodríguez, que tocó el tema de la prostitución masculina homosexual. En ese mismo año, el actor Humberto Zurita interpretó a una mujer trans de la ópera china que seduce a un diplomático francés (encarnado por Héctor Bonilla) en la obra "Señor Butterfly".



Alejandro Tommasi en "Aventurera" (1997).

En la década de los 1990s, la presencia LGBT+ en las carteleras teatrales mexicanas se intensifica. En 1990, se presentó el montaje "Orquesta de señoritas", obra que presenta en su elenco principal a actores interpretando roles femeninos. En 1991, la extraordinaria obra de R.W Fassbinder "En un año con trece lunas", fue representada en México con la actriz Patricia Reyes Spíndola encarnando a una mujer trans arrepentida de su transición. En 1993, los actores Javier Díaz Dueñas y Gustavo Rojo, realizaron una excelente interpretación de una pareja homosexual en apuros en la célebre comedia "La jaula de las locas". En 1993, bajo la dirección de Abraham Oceransky, se montó la obra "Mishima", basada en la vida de Yukio Mishima, y en donde el actor Alejandro Reyes encarnó magistralmente al Onnagata (actor del teatro kabuki que interpreta roles femeninos) Mangiku. En 1997, la obra "P.D.: Tu gato ha muerto", de J. Kirkwood, y protagonizada por Otto Sirgo como un escritor homosexual reprimido, abarrotó las taquillas de México. Y justo en ese mismo año, el célebre musical de revista "Aventurera" (el cual duró más una década en cartelera en México), presentó en su versión teatral, el personaje de un travesti ("La Bugambilia"), encarnado, en su primera etapa, por el actor Alejandro Tommasi.


Escena de "P.D. : Tu gato ha muerto".

En 1998, se realiza en México una versión de la obra "Las Criadas", obra cumbre de Jean Genet, que tuvo entre sus protagonistas a la actriz trans Alejandra Bogue. Por su magistral interpretación, Bogue se convierte en la primera mujer trans en recibir el premio de Revelación Femenina por la Asociación de Periodistas Teatrales. En 1998, Bogue también estelariza el montaje "Dos gardenias", de Fernanda Villeli, en donde vemos al actor Daniel Araujo realizar un personaje travesti.

Mención aparte merece la gran oferta de obras de temática gay de Alejandro Medina como "Baño turco", muy populares en esta década.


Alejandra Bogue, Patricia Reyes Spíndola, Pilar Pellicer & Adriana Roel en "Las criadas" (1998).

En las últimas dos décadas, la oferta de teatro con obras de temática LGBT+ es muy variada en México y existe una apertura como nunca antes la hubo en el país. Incluso, en 2006 se realizó el primer Festival Internacional de Cine y Teatro Gay de México, que hasta el día de hoy se realiza a las mil maravillas. Recintos como el Foro Shakespeare o el Teatro Arlequín, son reconocidos por apoyar de manera particular obras de este género.


Así es que ya lo saben. Chequen las carteleras teatrales y siempre encontraremos una opción muy interesante, inteligente y propositiva para celebrar la visibilidad para la diversidad sexual en nuestro país.




LECTURA SUGERIDA:


*Antonio Algarra / Gabriela Ynclán / Tomás Urtusástegui / Jesús González Dávila / Marco A. Espinoza: “Teatro gay: Obras selectas del Teatro Mexicano” Ed. Pax, 2002




242 visualizaciones1 comentario

Entradas Recientes

Ver todo