"Mirada de mujer": La telenovela que rompió tabúes

Actualizado: 11 mar

Por Luis Miguel Romero

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En el año de 1997, el género de la telenovela cumplía 39 años de existir en México, y de esas casi cuatro décadas de existencia, por lo menos llevaba dos de reinar absolutamente en el medio de la televisión. Pero era un hecho que el género ya comenzaba a desgastarse; ya casi todo se había contado. Pero de forma inesperada, en ese medio de "Cenicientas" y "Romeos y Julietas" que dominaba en la telenovela en cuanto a temáticas, de repente aparece una historia que no solo rompe récords de audiencia, sino que también viene a revolucionar la forma de contar historias en televisión. Se trató de "Mirada de mujer", telenovela producida en 1997 por Televisión Azteca y Argos Televisión.



Bernardo Romero Pereiro (1944-2005)

Dicen algunos que los "remakes" (coloquialmente llamados "refritos") de telenovelas, están destinados al fracaso y difícilmente superan a sus versiones originales. Pues no siempre se cumple esta regla. "Mirada de mujer" es una remake, o mejor dicho, una adaptación mexicana de la telenovela colombiana "Señora Isabel", producida por la cadena Coestrellas y estelarizada por Judy Henríquez y Luis Mesa en 1993. La historia fue escrita por el autor Bernardo Romero Pereiro y por la periodista Mónica Agudelo. Pereiro se basó ligeramente en la miniserie colombiana "La Señora" (1985), que narraba la historia de una mujer madura que decide matricularse en la universidad y concluir una carrera. Sin embargo, Pereiro decidió darle una vuelta de tuerca a su versión de la historia y romantizarla, contando la vida de una mujer madura abandonada por su marido y que termina encontrando el amor en un hombre algunos años menor que ella. Pereiro, un gran analista del alma femenina, hizo algo que difícilmente logran los escritores varones de telenovelas: empatizar con el sentimiento de la mujer. El autor observó y plasmó en su telenovela, los sentimientos y emociones de las mujeres que le rodeaban (su madre, sus hermanas, sus hijas y su esposa, la actriz Judy Henríquez, protagonista de la telenovela). El resultado fue una historia entrañable que cautivó al teleauditorio colombiano.



Angélica Aragón

Tras el éxito logrado en Colombia, la cadena mexicana Televisa, compra los derechos de la historia. Pero por alguna extraña razón, la historia terminó guardada por varios años en el cajón de algunos productores, hasta que los derechos terminaron por caducar. Entonces, la productora Argos Televisión, compró los derechos de la historia y decidió producirlos junto con la aún joven televisora mexicana Televisión Azteca. Argos y Azteca habían logrado una gran mancuerna produciendo telenovelas novedosas, alejadas de los arquetipos rosas de las historias contadas por Televisa. En 1996, se anotaron un gran éxito con la telenovela de tintes políticos "Nada personal".


El actor Ari Telch, fue el primer elegido para unirse al reparto de la historia. Y para la protagonista se tenía contempladas a actrices como Ana Martín, Julissa o Elsa Aguirre. Pero al parecer, ninguna cuadraba con ciertos detalles que se requerían para el personaje. Se pensó entonces en Angélica María, pero la actriz y cantante rechazó el proyecto por fidelidad a Televisa. Fue Ari Telch quién sugirió entonces a Angélica Aragón, actriz de primer nivel que venía de realizar una serie de exitosas telenovelas en Televisa. Curiosamente Aragón tenía 44 años en ese momento. Sin embargo, aceptó de inmediato el proyecto y no le importó representar una edad mayor para cuadrar con el personaje, una mujer de 50 años.


Evangelina Elizondo, Margarita Gralia, Plutarco Haza, Angélica Aragón, María Renée Prudencio & Bárbara Mori.

El reparto que se reunió para la historia fue espectacular. Desde actores consagrados como estrellas de televisión como Aragón, Ari Telch, Fernando Luján, Margarita Gralia y Evangelina Elizondo, hasta actores provenientes de teatro y cine como Verónica Langer, Paloma Woolrich o Martha Mariana Castro, así como también nuevos lanzamientos estelares: Bárbara Mori, María Renée Prudencio y Plutarco Haza, entre otros más. A este equipo se le suma la dirección de Antonio Serrano, quién lideró una realización muy diferente a la de las telenovelas de antaño: se grabó en escenarios reales y locaciones, se utilizó luz natural, cámaras de cine, escenas largas de hasta 15 minutos en pantalla y no se utilizó el famoso apuntador electrónico, lo cual representó un gran ejercicio actoral para los actores del reparto.

El tema musical de la telenovela, también se volvió entrañable. Fue de la autoría de Armando Manzanero e interpretado por la cantante Aranza.



La historia de "Mirada de mujer" es la siguiente:


"María Inés" (Aragón), es una mujer de 50 años de edad que lleva 30 años de matrimonio con "Ignacio San Millán" (Luján), un prominente abogado, con quién ha formado una familia compuesta por tres hijos: "Adriana" (Prudencio), "Andrés" (Haza) y "Mónica" (Mori). Pero un buen día, "Ignacio" decide abandonarla, pues se ha enamorado de "Daniela" (Castro), una mujer a quién casi le dobla la edad. Al dolor de "María Inés" por el abandono de su marido, se suma el constante reproche de sus hijas y de su madre, "Doña Emilia Elena" (Elizondo), quiénes la consideran culpable de su fracaso matrimonial. Solo su hijo, sus amigas "Paulina" (Gralia) y "Rosario" (Langer) y su hermana "Consuelo" (Woolrich), se muestran comprensivos con ella. Su vida está destinada a vivir en soledad, al pendiente de su casa, sus hijos y futuros nietos y esperar a que le llegue la muerte, sin mayor ilusión o ambición. Pero en medio de su desesperanza, aparece en su vida el escritor "Alejandro Salas" (Telch), un hombre quince años menor que ella y del cual se enamora. Y es que "Alejandro" no la ve como ama de casa, madre o hija, sino que la ve, por primera vez en muchos años, como una mujer.



La historia arrasó con la audiencia mexicana entre mediados de 1997 y principios de 1998. Nunca antes en la televisión mexicana, una mujer madura llevaba las riendas de una historia, y mucho menos era común representar, al menos no de una forma tan abierta, una relación de una "Señora" con un hombre más joven. Esa situación escandalizó a parte de la audiencia, pues la sociedad es más permisiva con el hombre maduro que se relaciona con una mujer menor. Además, la historia tocó otros temas como la sexualidad y el amor en la madurez, la violación y el derecho al aborto, los romances interraciales, el cáncer, las mujeres maltratadas, el acoso sexual hacía los hombres y el VIH / SIDA. El éxito de la historia cruzó fronteras y llegó a lugares como los Estados Unidos, Brasil, España, Australia e incluso a Afganistán.



En medio de la llamada "Guerra de televisoras" en México, la cadena Televisa tuvo que reconocer el éxito de un melodrama producido por su cadena rival y otorgó a Angélica Aragón un premio como mejor actriz del año. Aragón se convirtió entonces y de forma inesperada, en una suerte de heroína y modelo a seguir de muchas mujeres que vieron reflejada su historia en el personaje de "María Inés".


Plutarco Haza, Angélica Aragón, Bárbara Mori, Fernando Luján & María Renée Prudencio en "Mirada de mujer: El regreso" (2003).


En 1999, Azteca realiza la telenovela "La vida en el espejo", una versión de "Mirada de mujer" desde una perspectiva masculina (ahora el hombre era el engañado). En 2003, la televisora decide realizar una secuela titulada "Mirada de mujer: El regreso", pero a pesar de la expectativa del teleauditorio, la telenovela tuvo un argumento torpe, se alargó de forma innecesaria y se saturó de personajes irrelevantes en la trama. Por ello, parte del público e incluso parte de su equipo de actores, la consideran como no canónica a la telenovela original. En 2006, la cadena Telemundo realiza un remake titulado "Victoria", con Victoria Ruffo en el rol estelar. En 2021, Televisa y Univisión, lanzan una nueva versión titulada "Si nos dejan", con Mayrín Villanueva en el personaje principal. Sin embargo, y a pesar de su buena manufactura, estas producciones no han logrado siquiera acercarse un poco al éxito de la novela original, a la cual, la revista "Time", en su edición latinoamericana, dedicó una portada en 1998, algo insólito para un melodrama mexicano.


"Mirada de mujer", a pesar del paso del tiempo, es un clásico de la telenovela mexicana, un ejemplo de que el género de la telenovela en México aún está vivo, siempre y cuando se conjunte una buena producción, un buen elenco y por supuesto, una buena historia. Y de estos tres elementos, los hay, y de sobra en México. Todo es cuestión de voluntad y respeto al teleauditorio, ávido de sentarse a disfrutar de buenas historias como antaño.


Angélica Aragón & Ari Telch





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