Los Vampiros: Íconos de la sub-cultura Queer

Actualizado: 12 ene

Por Luis Miguel Romero

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Con motivo de la temporada de Día de Muertos y Halloween (según las tradiciones y regiones geográficas), es buen momento para hablar de los Vampiros, esos seres sobrenaturales productos de la ciencia ficción que tanto han fascinado a la humanidad a lo largo de siglos. Pero, ¿a que se deberá el hecho de que el vampirismo resulte tan atractivo para la comunidad LGBT+? ¿Qué hay detrás de estos “succionadores de sangre” de cara pálida y afilados colmillos que resultan tan atractivos a este sector de la población?




Erzsébeth Báthory "La Condesa Sangrienta"

Ya desde el siglo XVII, las leyendas de vampiros se asociaban a lo Queer. Tal vez su origen se remonte a los tiempos de Erzsébet Báthory (1560-1614), una aristócrata húngara que fue conocida como La Condesa sangrienta. Esta señora, es una de las asesinas seriales más prolíficas de la historia. Se dice que mató a decenas de mujeres, en su mayoría doncellas jóvenes, con el fin de bañarse en su sangre con motivos cosméticos.


Luego, en el siglo XVIII, el poeta inglés Samuel Taylor Coleridge (1772-1834), escribió el poema “Christabel”. En dicho poema, la protagonista cae bajo el hechizo de “Geraldine”, una terrible vampira de la que se convierte en amante. En el siglo XIX, la representación lésbica del vampirismo alcanza su cenit con la legendaria novela “Carmilla”, de Joseph Sheridan Le Fanu (1814-1873), que es considerada como “la madre” de todas las vampiras lesbianas de la ciencia ficción.



Y el primer relato de ficción en abordar la homosexualidad masculina en los vampiros es “Manor”, relato de 1884 escrito por el escritor y activista gay alemán Karl Henrich Ulrichs (1825-1895), mismo que plasma la historia de amor del vampiro “Manor” con el joven llamado “Har”. También Eric Stenbock (1858-1895), famoso autor alemán de novelas de terror, abordó la homosexualidad vampírica masculina en la novela “The True Story of a Vampire” (1894), una suerte de parodia de “Carmilla”, visto desde un punto de vista masculino.


Ya para el siglo XX, la representación de vampiros LGBT+ se multiplica. El alemán George Sylvester Viereck (1884-1962), escribió “La casa del vampiro” (1907) que habla sobre una especie de “vampiro psíquico” bisexual. Luego, Anne Rice (1941), presentó sus “Crónicas vampíricas” (1976), y allí debuta el irresistible “Lestat”, un singular y popular vampiro que también disfrutaba seduciendo a los caballeros.


Tom Cruise como el vampiro "Lestat".

Y de la literatura, los vampiros LGBT+ brincaron a la gran pantalla. La actriz Gloria Holden representó a una seductora vampira bisexual en “Dracula’s Daughter” (Lambert Hillyer, 1936); “Carmilla” ha sido adaptada al cine en varias ocasiones, pero la representación mejor lograda ocurre en la trilogía “The Vampire Lovers” (1970), “Lust for a Vampire” (1971) y “Twins of Evil” (1961), con la vampira encarnada por Ingrid Pitt. “Lemora” (1973), de Richard Blackburn, cuenta la historia de una niña seducida por la lujuriosa vampira que le da nombre a la película. En 1979, se estrenó en México "Alucarda", de Juan López Moctezuma, una versión de "Carmilla" donde vemos como protagonista a una bella vampira lesbiana encarnada por la actriz Tina Romero.



Y desde luego, la representación de Tom Cruise como “Lestat” y sus amoríos con Brad Pitt y Antonio Banderas en “Interview with the Vampire” (1995), la adaptación fílmica de una de las novelas de Anne Rice, llenó de fantasías los cerebros de muchos chicos. En 2016, el actor James Franco, protagonizó y produjo una nueva versión de "Mother, May I Sleep with Danger?", donde las protagonistas son dos vampiras lesbianas.


El colectivo trans también ha presentado su propia versión de estas terribles criaturas de la noche. En 2019, el cineasta Brad Michael Elmore, dirigió "Bit", una cinta que narra la historia de "Laurel" (Nicole Maines), una adolescente trans que es seducida por una vampira de nombre "Izzy".



Por supuesto el porno no se queda atrás. La industria fílmica para adultos se ha dado gusto en mostrar vampiros y vampiras succionando algo más que la sangre de sus víctimas. De los clásicos de este género destacan “Dracula and the Boys” (1969), “Gayracula” (1983), “Lust for Dracula” (2005) y “Twinklight” (2010).


La cinta porno "Gayracula" (1983).

Una de las representaciones queer más recientes de un vampiro corrió a cargo del actor Matt Bomer, quién encarnó al sexy y bisexual vampiro “Donovan” en la serie televisiva “American Horror Story”, en su quinta temporada (2015).


¿Qué es lo que causa tanta fascinación del vampirismo en la Sub-cultura Queer? ¿Será ese aspecto de fragilidad y delicadeza que muestran con sus caras pálidas? ¿Será acaso que el ser criaturas ocultas en la noche, tras las tinieblas, escondidas, se ve como una metáfora de la represión de la diversidad sexual? ¿Será que se asocia el hecho de que beban sangre y chupen los cuellos que nos despierta una excitación primigenia? Eso aún no se ha explicado satisfactoriamente, pero por lo pronto ¡a disfrutar con estas eróticas historias!


Matt Bomer es el sexy vampiro "Donovan" en "American Horror Story" (2015).

¡Feliz Halloween o Noche de Brujas!


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