Las Chicas de La Condesa I: Nahuí Ollín

Actualizado: 9 sept 2021

Por Luis Miguel Romero

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México ha parido en su tierra a un sin número de personalidades destacadas del mundo del arte. Personas que han trascendido y que han dejado un legado y un patrimonio cultural valiosísimo al país, y por ende, al mundo entero. Y entre este destacado grupo, vale la pena hacer una mención especial a las mujeres. Quizá el hombre ha predominado y ha ejercido el control del mundo en todos los campos, pero las mujeres siempre han estado a la vanguardia. Y justo en este espacio, queremos inaugurar una nueva sección dedicada a mencionar a un singular grupo de mujeres del siglo XX. Fueron mujeres valientes, atrevidas, que rompieron moldes y transgredieron las pautas sociales de una época donde el machismo impera de forma abrumadora en México. Fueron intelectuales, actrices, modelos, musas, escritoras, pintoras y activistas. Este espacio, que hemos bautizado #LasChicasDeLaCondesa, está dedicado a honrar su vida y obra. Y para arrancar formalmente esta saga, ahora hablaremos de Carmen Mondragón "Nahuí Ollín".



María del Carmen Mondragón Valseca nació en la Ciudad de México el 8 de julio de 1893. Fue la quinta de ocho hijos del general porfiriano Manuel Mondragón y de Mercedes Valseca. Carmen nació en el seno de una familia aristocrática, y fue educada como correspondía a una joven de su condición social. Pasó su infancia con su familia en la ciudad de París, Francia, donde comenzó a estudiar pintura y arte en un internado. Volvió a la Ciudad de México en la adolescencia, y en 1913 contrajo matrimonio con el militar Manuel Rodríguez Lozano. El matrimonio se radicó en París durante algunos años. Allí, Carmen se rodeó de figuras del arte como Diego Rivera, Henri Matisse y Pablo Picasso. Al estallar la Primera Guerra Mundial, la pareja se instala en San Sebastián, España. Allí Carmen da a luz a un hijo, que muere poco después de nacer por asfixia. En 1921, la pareja regresó a México.



De espíritu liberado y apasionada del arte, Carme comienza a rodearse de un círculo social de artistas e intelectuales como Diego Rivera, Frida Kahlo, María Izquierdo, Salvador Novo, Tina Modotti, Dolores del Río y Lupe Vélez. Comenzó a trabajar como modelo y posó para artistas como Diego Rivera, Rosario Cabrera y Jean Charlot. Incluso posó desnuda para el pincel de Edward Weston y Antonio Garduño. Su relación con Manuel Rodríguez fracasó, en parte, según cuentan por la homosexualidad de él y en parte por que Carmen conoce al artista y escritor Gerardo Murillo, mejor conocido como Dr. Atl. Carmen se divorcia en 1921, y en 1922 comienza vivir con Dr. Atl.


Fue Atl quién la bautizó con el nombre de Nahuí Ollín, que significa “perpetuo movimiento" en voz náhuatl. Nahuí y Atl vivieron en el Ex- Convento de La Merced. Durante su relación con Atl, Nahuí vivió su época artística y de activismo más prolífica. Además de una destacad actividad pictórica, formó parte de la Unión Revolucionaria de Obreros, Técnicos, Pintores, Escultores y Similares, y en 1935, fue fundadora de la Liga Feminista de Lucha contra las Toxicomanías. Militó además en movimientos en favor de los indígenas, el voto femenino, la educación y la maternidad voluntaria de las mujeres.



Tras terminar su relación con Dr. Atl, Nahuí se relaciona con el caricaturista Matías Santoyo, con quién viaja a Hollywood. Allí, el cineasta Rex Ingram le ofreció participar en una película, pero ella rechazó la oferta.


Más adelante, Nahuí se relaciona con el capitán Eugenio Agacino. Con él viajó a Cuba y a Francia. Por desgracia, el capitán falleció poco después por una intoxicación por mariscos y Nahuí decide retirarse de la vida pública agobiada por su ausencia. Poco a poco abandonó la pintura y se enfocó en la escritura. En esta etapa escribe su famosa diatriba en contra de la teoría de la relatividad de Einstein titulada Energía cósmica.


Los últimos años de Nahuí fueron un poco sombríos. Se sostenía con una beca de Bellas Artes y trabajó como profesora de primaria. Tuvo que malvender parte de su obra pictórica para poder sostenerse.



Nahuí Ollín falleció en su casa de Tacubaya, en la Ciudad de México el 23 de enero de 1978. Sus restos reposan en el Panteón Español de la capital mexicana.


En épocas recientes, la vida de Nahuí Ollín ha sido objeto de revaloración. Fue una de las primeras mujeres intelectuales y feministas que aparecieron públicamente en el país, las cuales pugnaban por la integración de la mujer en actividades sociales y políticas, pero también por derechos tan básicos como la libre sexualidad y la educación. En esa época, sus manifestaciones fueron consideradas como rebeldes por una sociedad poco acostumbrada a que una mujer liberada alzara la voz, tomando el arte como medio para hacerse escuchar.


Entre los múltiples homenajes recientes de los cuales Nahuí Ollín ha sido objeto, se encuentra una película biográfica filmada en 2017 por el cineasta Gerardo Tort, titulada La musa olvidada y protagonizada por Tessa Ía como Nahuí.



LECTURA SUGERIDA:


*Adriana Malvido: Nahuí Ollín: La mujer del sol, Ed. Edivisión, 1999.




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