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La "Femme Fatale" en el Cine Mexicano

Actualizado: 13 jul 2022

Por Luis Miguel Romero

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Por alguna curiosa razón, todas las cinematografías del mundo tienen a una Femme Fatale entre sus símbolos más sagrados. Desde la “Lola Lola” de “El ángel azul” del cine alemán, hasta la “Naná” del cine francés. Curiosamente, la imagen de la mujer fatal, la prostituta, la “pecadora”, ha causado una fascinación muy especial, tanto en los guionistas y cineastas que la plasman en la gran pantalla, como en el público que lo percibe. Por supuesto el Cine mexicano no ha sido la excepción. Desde los inicios de la cinematografía mexicana, la figura de la “mala mujer” ha jugado un papel fundamental.


Lupita Tovar (1910-2016)


Vayamos al inicio: el cine mudo. En la incipiente, pero interesante filmografía silente mexicana, se plasmó por primera vez a la mujer fatal como heroína. Se trata de “Santa”, la prostituta de la célebre novela homónima de Federico Gamboa. La fascinación que este personaje ha causado en el público ha sido tal que el cine mexicano ha realizado cuatro versiones de su historia. La primera, en 1917 (la versión muda que se menciona líneas arriba), fue encarnada por Elena Sánchez Valenzuela. La segunda versión, en 1931, sirvió para darle la bienvenida al sonido en el cine mexicano, y fue encarnada por Lupita Tovar. Las otras actrices encargadas de interpretar a la heroína de Gamboa han sido Esther Fernández (1943) y Julissa (1969). En 1978 la actriz Tina Romero también la encarnó en un melodrama televisivo.