La Diversidad en las Telenovelas

Actualizado: feb 27

Por Luis Miguel Romero

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En los últimos años, las telenovelas mexicanas han iniciado un paso, algo lento pero muy firme hacia la modernidad. No es tarea fácil modernizar el género del melodrama tradicional que ha funcionado durante más de sesenta años en México. Sin embargo, el mundo ha avanzado y, aunque las telenovelas forman parte de la ficción, no pueden resistirse a los cambios que enfrenta la sociedad mexicana y de otros países.


La censura imperó durante muchos años en la televisión mexicana. En las primeras telenovelas nacionales, en la década de los 1960s, era imposible decir palabras como embarazo o divorcio. ¿Hablar de diversidad sexual? ¡Imposible! La censura de la Secretaría de Gobernación y los grupos religiosos y moralistas lo hubieran impedido.

Fue en la década de los 1980s, cuando se dieron los primeros pasos para mostrar la diversidad sexual en los melodramas. En 1985, la telenovela De pura sangre, producida por Ernesto Alonso (actor y productor también homosexual), sugirió por primera vez un romance gay entre los personajes de los actores Manuel Ojeda y Víctor Junco. En 1987, el escritor y dramaturgo Carlos Olmos escribió la telenovela Tal como somos, donde apareció por primera vez en las pantallas mexicanas una pareja lésbica interpretada por las actrices Alejandra Ávalos y Dolores Beristáin. Olmos era abiertamente homosexual, y formó una dupla con el productor Carlos Téllez, misma que fue responsable de los exitosos clásicos Cuna de lobos (1986) y El extraño retorno de Diana Salazar (1988). En 1989, la telenovela Mi segunda madre, de Juan Osorio, se atrevió a presentar por primera vez a personajes homosexuales interpretados por los actores Fernando Ciangherotti y Roberto Palazuelos. Desde luego en dichas producciones nunca se plasmó de forma abierta la sexualidad de los personajes, sino que más bien iba implícita en la trama.


En la década de los 1990s comienza a existir mayor apertura ante el tema de la homosexualidad. Destacan los personajes interpretados por Radamés de Jesús en Volver a empezar (1994), María Reneé Prudencio en Nada personal (1996), Alec Von Bargen en Gente bien (1997), Fabián Robles y Sergio Catalán en Tres mujeres (1999) y José María Yazpik y Manuel Blejerman en La vida en el espejo (1999).



Ya para la década de los 2000s, el presentar a personajes homosexuales sin los clichés y caricaturas de antaño, comenzó a volverse más habitual. Entre los actores que interpretaron personajes LGBT+ destacan Francisco de la O en Lo que es el amor (2001), Frantz Cossío y Sergio García en Clase 406 (2002), Miguel Pizarro en Rubí (2004), Arturo Peniche en Alborada (2005), Jorge de Silva en Amar sin límites (2006), Manuel Landeta en Barrera de amor (2006), Sergio Mayer en La fea más bella (2006), Rafael Inclán y Luis Gatica en Alma de hierro (2008), Ginny Hoffman y Manuel Ibáñez en Las tontas no van al cielo (2009), Julián Gil y Marcelo Córdova en Sortilegio (2009) y José Ron y Jaime Camil en Los exitosos Pérez (2009).


Marcelo Córdoba & Julián Gil en "Sortilegio" (2009)


Vienen los 2010s y la galería de personajes del colectivo aumenta considerablemente en la pantalla. De ella destacan las actuaciones de Edgar Vivar y Alejandro Sirvent en Para volver a amar (2010), Eréndira Ibarra y Liz Gallardo en Las Aparicio (2010), Alberto Casanova y Jorge Luis Vázquez en Cielo rojo (2011), Cristina Urgel en La Reina del Sur (2011), Diego de Erice y José Eduardo Derbez en Qué pobres tan ricos (2013), Héctor Arredondo en Secretos de familia (2013), Alejandro Tommasi en Hasta el fin del mundo (2014), Eddy Vilard en Antes muerta que Lichita (2015), Andrés Zuno y Raúl Coronado en Papá a toda madre (2017), Paco Rueda y Pierre Louis en La usurpadora (2019) y Diego Amozurrutia y José Pablo Minor en Cuna de lobos (2019).


Cristina Urgel & Kate del Castillo en "La Reina del Sur" (2011)

José Pablo Minor & Diego Amozurrutia en "Cuna de lobos" (2019)

Joaquín Bondoni & Emilio Osorio (Los "Aristemo") en "Mi marido tiene familia" (2017)

En 2017, cabe señalar el fenómeno causado por la pareja gay encarnada por Emilio Osorio y Joaquín Bondoni en Mi marido tiene familia (2017), misma que causó un tremendo impacto mediático a nivel internacional. Este melodrama mostró por primera vez un beso en pantalla entre dos hombres. Tal es el éxito del fenómeno llamado “Aristemo” (por los nombres de los personajes), que en 2019, ambos protagonizaron la telenovela Juntos el corazón nunca se equivoca, primer melodrama mexicano en tener a una pareja homosexual como protagonistas. Un fenómeno similar ocurrió en 2018 con la pareja encarnada por las actrices Bárbara López y Macarena Achaga en la telenovela Amar a muerte, misma que generó un fenómeno viral en las redes sociales similar a “Aristemo” y llamado “Juliantina” por los fans.


Bárbara López & Macarena Achaga (las "Juliantina") en "Amar a muerte" (2018)


En la presente década, la industria de las telenovelas vuelve a mostrarse en pro de la diversidad. En 2020, los actores Siang Chion y Eleazar Gómez (luego sustituido por Ferdinando Valencia), encarnaron a otra pareja gay en la telenovela La mexicana y el güero. En 2021, la telenovela ¿Te acuerdas de mí?, hace lo propio con la pareja encarnada por Josh Gutiérrez y Cuauhtli Jiménez.


Cuauhtli Jiménez & Josh Gutiérrez en "¿Te acuerdas de mí?" (2021)

En cuanto a las actrices trans, ya en este mismo espacio tenemos un artículo especial dedicado al tema. Francis, Libertad Palomo, Cassandra Reguera, Alejandra Bogue y Raquel Becerra, han sido las actrices trans que han engalanado con su presencia los melodramas.



¿Llegará el día en que el público y la censura se “aflojen” en mostrar de una manera más audaz a una pareja de la diversidad sexual? Aún es quizá muy pronto para echar campanas al vuelo, pero es importante aplaudir y subrayar que las telenovelas mexicanas, tal vez de una manera lenta, pero están evolucionando en cuanto a temas y contenidos. Lo mejor está por venir.


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