Isela Vega: El Gran "Sex Symbol" del Cine Mexicano

Por Luis Miguel Romero

Twitter: @LuisMiguelR01

Facebook: @LuisMiguelR02

Instagram: luismiguelr03


En la década de los 1970s, el Cine Mexicano vivió una época de gran esplendor. El Cine Mexicano evolucionó de una manera radical en cuanto a temas y contenidos. Surgió toda una nueva generación de directores, guionistas, actores y otros talentos, que inyectaron sangre nueva a la cinematografía nacional, abandonando poco a poco los melodramas lacrimógenos y las comedias adolescentes, para comenzar a mostrar historias más reales, más fuertes, de mayor impacto, en un intento de que la cinematografía mexicana pudiera acercarse a las propuestas y tendencias del cine europeo o incluso del mismo cine independiente de Hollywood. Además, la Revolución Sexual que vivía el mundo, aflojó la estricta censura que imperaba en el Séptimo Arte nacional. Y justo en este contexto, destaca la imagen de una impactante mujer que será objeto de homenaje en este espacio. En esta sección #MujeresQueInspiran, hablemos de la mítica actriz Isela Vega.




Isela Vega Durazo, nació el 5 de noviembre de 1939 en Hermosillo, Sonora. Era hija de Arturo Vega y de María Durazo. Se crio en un rancho en su natal Sonora. Dotada de una singular belleza mexicana (alta, de piel bronceada, de abundante cabellera oscura, de unos ojos oscuros y fuerte mirada y de un cuerpo generosamente proporcionado), Isela fue coronada como Princesa del Carnaval de Mazatlán en 1957. Esto le abrió las puertas del modelaje. Para prepararse, Isela viaja a los Estados Unidos, donde estudió inglés y diseño de modas. De regreso a México, se instala en la capital del país. Mientras trabajaba modelando ropa para una fábrica, Isela es invitada a participar en las variedades que se ofrecían en centros nocturnos como el bar Impala, del Hotel Regis, el Belvedere del Hotel Hilton Continental o el Terraza Casino. Allí explotó durante un tiempo su faceta como cantante. Fue crooner de la orquesta de Armando "Chamaco" Domínguez y cantó con el grupo Los Salinas. Cantaba boleros y versiones de éxitos de The Beatles.



Para apoyarse en su faceta de cantante, le sugirieron tomar clases de actuación con el maestro Seki Sano. Así comenzó a realizar pequeñas apariciones en el cine. Su primer trabajo importante lo realiza en la cinta Verano violento (1960), junto a Pedro Armendáriz. A partir de ese momento, comienza una extraordinaria carrera cinematográfica que abarca más de un centenar de filmes. Alcanzó la popularidad gracias a la cinta Don Juan '67 (1967), junto a Mauricio Garcés. En 1968, trabaja con Mario Moreno "Cantinflas" en la cinta Por mis pistolas. Otras películas destacadas en las que actuó en esta época fueron El matrimonio es como el demonio (1967), Las sicodélicas (1968) y El oficio más antiguo del mundo (1969).





Fue hacía finales de los años 1960s, cuando Isela comienza a actuar en cintas con temáticas más intensas. En 1969 estelarizó Las pirañas aman en cuaresma, la cual funge como punta de lanza para su entronización como uno de los símbolos sexuales más destacados del cine en la siguiente década. Actúa en cintas como La primavera de los escorpiones (1971), El festín de la loba (1972) y Basuras humanas (1972). En 1973, debuta en Hollywood con la cinta The Deadly Trackers. En los Estados Unidos alcanza popularidad en cintas como Bring Me The Head of Alfredo García (1974, de Sam Peckinpah), Drum (1976) y Joshua (1977), entre otras. En 1973, fue también la primera mujer mexicana en posar desnuda para la versión original de la revista Playboy. Y es que Isela Vega se convierte en todo un símbolo sexual, la encarnación de la mujer liberal, que disfruta de su sexualidad abiertamente; es la super hembra que provoca las fantasías más salvajes entre los espectadores. En ese sentido, Isela Vega rompe esquemas al realizar películas de temática fuerte y con gran carga sexual que difícilmente aceptarían otras actrices. Películas como El llanto de la tortuga (1975), El hombre de los hongos (1976), La india (1976), Las siete Cucas (1981) y Naná (1985), causaban escándalo y ponían a temblar a la censura y los sectores más conservadores de la sociedad, no solo por su contenido de fuerte carga erótica, sino también por la belleza norteña de Isela que ella mostraba al desnudo sin tapujo alguno. Isela Vega y sus películas se convirtieron en símbolo de escándalo y prohibición.




Aunque ya había sido nominada en tres ocasiones al premio Ariel de la Academia Mexicana de Cine, su primer premio lo obtiene en 1984 por su memorable actuación de la cinta La viuda negra (1977), filmada bajo las órdenes de Arturo Ripstein. Este fue el primero de un total de cinco arieles. En 1981, interpretó a una mujer trans en la cinta Las apariencias engañan, de Jaime Humberto Hermosillo, en una acto sin precedentes en el cine mexicano. En los años 1980s incursionó también en las llamadas Sexycomedias. En 1986, dirigió la película Las amantes del señor de la noche, misma que protagonizó junto a Irma Serrano "La Tigresa".





En el teatro, Isela ya brillaba desde la década de los 1960s. Debutó en la comedia Una viuda y sus millones (1960). Posteriormente trabajó con Alejandro Jodorowsky en el montaje Zaratustra (1970). En 1976, estelarizó en la Carpa México la obra teatral Juegos de amor, que escandalizó hasta a los críticos más liberales por su alto contenido erótico y sus desnudos. También estuvo a punto de pisar la cárcel en Los Ángeles, California por su participación en la obra de corte lésbico Las Emanuele, que estelarizó en 1985 junto a Irma Serrano. Su última participación en el teatro fue en el montaje Las arpías, en 2011.


En la televisión, Isela debuta en 1959 en los Estados Unidos, apareciendo en algunos seriales. En las telenovelas debutó de manera tardía, hasta 1994, en el melodrama Señora Tentación, junto a Lucía Méndez. Luego participó en telenovelas y seriales como Gente bien (1997), Ramona (2000), Pasión (2007), Terminales (2008), El Pantera (2009), Muchacha italiana viene a casarse (2015) y más recientemente La casa de las flores (2020).



En su madurez, Isela continuó trabajando en cine, alejada por completo del mito erótico cinematográfico que le dio tanta popularidad en su juventud, transformada ya en una Primera Actriz. La recordamos en cintas como La ley de Herodes (1999), Arráncame la vida (2008), El infierno (2010), Las horas contigo (2015) y Cindy la regia (2020), entre muchas otras más.




Isela Vega, el Sex Symbol del cine mexicano por excelencia, falleció por causas naturales el 9 de marzo de 2021 en la Ciudad de México. Le sobreviven sus hijos Arturo y Shaula, a quienes procreó con el cantante Alberto Vázquez y con el actor Jorge Luke respectivamente.


Sin duda alguna, Isela Vega fue una mujer valiente que rompió esquemas y se atrevió a desafiar, a través del cine, la rígida moral de una época. La intensa sexualidad que emanaba el mito cinematográfico de Isela, ayudó a mostrar una forma diferente de belleza femenina, más real, más salvaje, más libre y atractiva, sin todos los estereotipos que imperaban en los medios de su tiempo. Fue una actriz adelantada a su tiempo. Dejó una huella indeleble en la cinematografía mexicana y por eso ahora le rendimos un sentido homenaje #InMemoriam.

Entradas Recientes

Ver todo

Formulario de suscripción

©2021 por Alejandra Bogue. Creada con Wix.com