Gladys Bentley: Libertad en tiempos de represión

Por Luis Miguel Romero

Twitter: @LuisMiguelR01

Facebook:@LuisMiguelR02

Instagram: @luismiguelr03


A lo largo de la Historia, muchas personas del colectivo LGBT+ se han atrevido a defender su identidad y libertad sexual, aún en tiempos donde reinaba una absoluta represión. En el mundo del entretenimiento, muchas figuras encontraron un escaparate para poder expresar libremente su identidad sexual, a la par que expresaban también su talento artístico. La mujer a la que dedicamos este espacio en esta ocasión, ilustra el ejemplo perfecto de lo mencionado líneas arriba: Por un lado, ejemplifica el arte como medio para vivir libremente, y por el otro, la influencia que la presión social puede ejercer ante la libertad. Se trata de la cantante y pianista estadounidense Gladys Bentley.




Gladys Alberta Bentley nació el 12 de agosto de 1907 en Philadelphia, Pennsylvania. Su padre, George L. Bentley, era estadounidense, y Mary, su madre, era de Trinidad y Tobago. Era la mayor de cuatro hermanos. Bentley creció en el seno de una familia humilde. Su relación con su madre fue muy compleja, pues Bentley afirmaba que su madre deseaba un varón cuando estaba embarazada y le rechazó por nacer mujer. Su madre se negó incluso a amamantarle, siendo criada por su abuela hasta los seis años de edad. Esta situación le marcó profundamente. Gladys detestaba a sus hermanos, le gustaba vestirse como un chico, no permitía la cercanía física de los hombres y se enamoró de una profesora cuando iba a la primaria. Por esta situación, fue objeto de ostracismo y burlas de sus compañeros de escuela y de su propia familia. Incluso, le enviaron con un psicólogo por su "comportamiento anormal". Era más que obvio que Gladys era lesbiana, o incluso tal vez un hombre trans, pero el diagnostico de los seudo psicólogos fue "inadaptación social extrema".



A los dieciséis años, Gladys se mudo al barrio de Harlem, en Nueva York. Comenzó a frecuentar bares gay y consiguió empleo en uno llamado Clam House como pianista. Inicialmente tomó el nombre artístico de Barbara, para luego decidirse por su nombre real. Gladys impactó al aparecer en escena vestida con un frac masculino. Su acto musical pronto le volvió muy popular. Gladys comenzó a relacionarse románticamente con mujeres y llegó a trabar amistad con estrellas de cine como César Romero, Cary Grant y Barbara Stanwyck, entre otras. En sus actos, Gladys también comenzó a cantar. Interpretaba temas masculinos subidos de tono y gustaba de coquetear abiertamente con las mujeres asistentes. Interpretaba blues y covers de éxitos musicales de la época. También fue de las primeras cantantes en presentarse en el escenario con un coro de drag queens. En 1928, grabó su primer disco con Okeh Records. Este fue el primero de un total de cinco discos. El público que asistía a sus recitales no solo estaba conformado por gays y afroamericanos. También logró captar un numeroso grupo de seguidores heterosexuales y blancos. En 1931, se corrió el rumor de que se había casado con una mujer blanca en Atlantic City. La identidad de la mujer nunca se reveló.




No obstante, muchos autores de las canciones populares que Gladys versionaba, no estuvieron de acuerdo en el tono "obsceno" que ella les daba, y Gladys enfrentó batallas legales. También intentó, sin éxito, montar un espectáculo en Broadway, pues supuestamente su imagen era "muy fuerte" para el tipo de obras que se representaban entonces.


Por desgracia, al llegar La Prohibición, muchos bares y clubes nocturnos de Harlem se vieron obligados a cerrar sus puertas. Gladys se mudó entonces a California. Allí se le recibió con bombo y platillo y se le otorgaron motes como "La pianista sepia más grande de Estados Unidos" o "La bomba marrón de canciones sofisticadas". Sin embargo, su éxito fue menor comparado con sus glorias en la Costa Este. Además, Bentley también se encontró con la doble moral de las autoridades californianas, quienes comenzaron a prohibirle vestirse públicamente como hombre. Gladys se casó con un hombre de nombre JT Gipson para suavizar las acusaciones sobre su sexualidad, enviudando en 1952.



En la década de los 1950s, durante la llamada Era McCarthy (una época de fuerte censura para el mundo del espectáculo), Gladys afirmó haberse "curado" de su homosexualidad ingiriendo hormonas femeninas. Comenzó a usar vestidos públicamente y hasta fingió una boda con el cocinero Charles Roberts (quién más tarde desmintió el supuesto matrimonio). Llegó a declarar públicamente que se había sometido a una operación que la "volvió mujer otra vez" (obviamente nunca se específico que tipo de "operación" recibió).

Entre sus últimas apariciones públicas se encuentran su participación en el programa de concursos televisivos You Bet Your Life, conducido por Groucho Marx.



En 1951, Gladys Bentley enfermó de gripe asiática. Esta derivó en una neumonía fulminante. Gladys murió en su casa de Los Ángeles el 18 de enero de 1960, a los 52 años de edad. Se dice que en ese momento de su vida, se había involucrado de lleno en una iglesia cristiana y que, incluso, estaba a punto de ser ordenada ministra cuando la muerte le sorprendió..



A pesar de que ella misma se rechazó si identidad sexual en sus últimos años, Gladys es considerada como un símbolo y una inspiración para el colectivo LGBT+, especialmente por el colectivo lésbico. Fue una mujer muy valiente que enfrentó miles de prejuicios y convencionalismos sociales. Y es que en esa época, ser mujer, negra y lesbiana, era peor que ser un criminal. Pero la Historia poco a poco hace justicia a las personas. En 2019, The New York Times publicó una serie de notas y correcciones de artículos sobre Gladys en su obituario, en un intento de dignificar su vida y carrera. Y en este espacio, también queremos recordarla y que muchas personas conozcan su historia.




150 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo