Frede: La Reina de Corazones del París de Noche

Actualizado: 9 mar

Por Luis Miguel Romero

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Hace varios años, existió en las bohemias noches de París, un misterioso personaje, cuya existencia, se ha visto envuelta entre la realidad y la fantasía. Es decir, se ha convertido en un auténtico mito. Y es que su vida se ha visto rodeada de un sin número de historias, algunas tan fantásticas, que parecen extraídas de la imaginación. Lo que nadie puede negar es que dicho personaje, era una auténtica rompecorazones. Sin más preámbulo, y en esta recopilación y #MemoriaTrans que hemos bordado en este espacio, hablaremos de la fabulosa Frede.




Suzanne Baulé nació en París, Francia el 8 de noviembre de 1914. Era hija de un agente de seguros y de una decoradora. Estudió en la École Duperré de París, una de las academias de arte más prestigiadas de Francia. Tras graduarse, trabajó como pintora y decoradora de sets del mítico Folies Bergere, uno de los cabarets y centros nocturnos más famosos de la historia. En 1936, fue contratada como presentadora en Monocle, una famosa discoteca de corte lésbico. Fue allí donde comenzó a referirse a si misma con el seudónimo de Frede.



Frede era abiertamente lesbiana. Según cuentan crónicas y relatos (y según lo que dejan ver las imágenes que la retratan), poseía una gran belleza, fuerte personalidad y un magnetismo erótico muy especial. Nunca ocultó su preferencia sexual y solía vestir como hombre (de hecho decían que vestía mejor que cualquier hombre). Portaba smokings, fracs, sombreros de copa y fumaba cigarrillos. Socialmente Frede se comportaba y llevaba una vida de hombre, aunque siempre se refirió a ella en femenino, por lo que no se le puede considerar oficialmente como un hombre trans. Probablemente lo fuera pero, lo interesante del caso, es que fue una de las pocas valientes del mundo de la época que asumió su sexualidad con libertad, sin tapujos ni prejuicios sociales.


Frede se volvió famosa en el círculo de los cabarets y centros nocturnos parisinos, no solo por su atractivo físico y personalidad, sino también por la libertad que brindaba a su círculo social en los recintos donde laboraba (conformado principalmente por mujeres gay).


Fue en Monocle, donde Frede conoció a la mítica diva alemana y estrella de Hollywood Marlene Dietrich. Frede y Dietrich vivieron un apasionado romance que se prolongo por varios años y mantuvieron una amistad de más de tres décadas. Fue con el apoyo de Dietrich que Frede deja Monocle y abre su propio cabaret llamado La Silohuette, en 1938. Por desgracia, la Segunda Guerra Mundial lleva a Frede a abandonar París. Se mudó a Biarritz, donde fundó el centro nocturno Le Touch-Wood, en sociedad con Germaine Dupuy, su entonces compañera sentimental.


Marlene Dietrich & Frede.

Al concluir la guerra, Frede volvió a París. En 1948 fue contratada como anfitriona en el mítico Carroll’s, uno de los cabarets más lujosos que han existido en el mundo, ubicado en plenos Campos Elíseos. Durante años, Carroll’s tuvo entre su clientela a las más grandes personalidades del espectáculo, la política, la alta sociedad y la nobleza. Frede rompió esquemas como anfitriona del recinto, pues permitió que las mujeres bailaran entre ellas sin mayor problema (algo que en esa época estaba penado por la ley francesa). Bajo su dirección Carroll's se llenó de estrellas noche tras noche. Algunos de los artistas que formaban parte de la clientela habitual grabaron un disco en 1959, titulado Une soirée exceptionnelle au Carroll's présentée par Frede (Una velada excepcional en Carroll's presentada por Frede).


Ya para 1960, la fama de Frede había declinado, y el propietario de Carroll’s vendió la propiedad al actor Francois Patrice, que despidió a Frede y re-nombro a Carroll’s como La Licorine. Frede y su socia, la estadounidense Miki Leff, fundan entonces un cabaret que emula la gloria del viejo Carroll’s llamado Le Carroll’s. El centro nocturno funcionó hasta 1970, cuando una Frede enferma y cansada, decide retirarse de la vida pública y se retira a vivir su ancianidad en una casa de campo ubicada en Mareil-Le-Guyon.


Frede & Miki Leff.

No se puede pasar de largo la agitada vida sentimental de Frede. Es recordada como una de las grandes seductoras de la época. Además de Marlene Dietrich, Frede también tuvo un apasionado romance con la escritora estadounidense de novelas eróticas. Anais Nin. Otra de sus conquistas fue la actriz rumano-francesa Lana Marconi y la princesa rusa Zina Rachewsky, quién luego de ser abandonada por Frede intentó suicidarse y terminó por convertirse en monja tibetana. María Félix, La Doña, gran diva del Cine Mexicano, también cayó rendida ante los encantos de Frede y sostuvieron un apasionado romance a mediados de los 1950s. Prueba de ese romance fue una pintura de Leonor Fini que representaba una planta con dos flores, una con el rostro de La Doña y otra con el de Frede. Cuando su romance concluyó, La Doña demandó a Frede y la despojó de la pintura y de las joyas que le había regalado. Luego le pidió a Fini que borrara el rostro de Frede de la pintura y lo reemplazara por otro de ella misma. La actriz Silvia Pinal cuenta en una anécdota que ella conoció a Frede en un viaje a París a fines de los 1950s y que esta le pidió enviarle un mensaje a María creyendo que eran amigas cercanas:


"¿Eres mexicana? ¿Tu conoces a María? Si la ves, dile que has estado aquí y que yo te he tratado muy bien".

Frede en su retiro y madurez.

Frede también fue musa e inspiración del escritor francés Patrick Modiano (cuya madre conoció y trató a Frede). Ella es uno de los personajes principales de su novela Recuerdo.


A pesar de la fama y gloria social y romántica que le acompañó en sus años de esplendor, la mítica Frede pasó sus últimos años en su casa de campo aquejada por la leucemia. Murió el 13 de febrero de 1976 a causa de esa enfermedad. Sus restos reposan en el cementerio de Mareil-le-Guyon.


La existencia de personas como Frede, que llevaron una vida libre, sin tapujos ante una sociedad muy cerrada en temas de la diversidad sexual, es valorada muchísimo en un presente donde se ha alcanzado una libertad enorme en gran parte del mundo en temas de identidad sexual. Estas personas fueron las que labraron la tierra y marcaron la pauta de una nueva generación, que hoy en día goza de los frutos. Por eso, en este espacio, honramos su legado.



LECTURA SUGERIDA:


*Denis Cosnard: Frede: Belle de Nuit” (2017) Ed, Les Equateurs






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