El "Deadnaming": Hay que evitarlo a toda costa

Por Luis Miguel Romero

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Empecemos como es debido: por el principio. ¿Qué es el "Deadnaming"? Este término anglosajón deriva de la palabra "Deadname", en español: "nombre muerto" (o Necrónimo), y se refiere al nombre que utilizaban las personas trans (hombres y mujeres por igual), antes de su transición. Al momento en que una persona realiza su transición y toma un nombre que corresponde a su nueva identidad de género, su nombre de nacimiento automáticamente queda en desuso. Bajo ninguna circunstancia se debe de llamar a una mujer trans en masculino ni a un hombre trans en femenino. Aunque su carnet de identidad no esté ajustado a su nueva identidad. Hacerlo es cruel, grosero, agresivo y burlón. Por nada del mundo debe de normalizarse esta situación. En algunos lugares del mundo, incluso se tipifica como un delito.

Una variante de "Deadnaming" es referirse a una persona trans con su género anterior. Es decir, una mujer trans no debe de ser llamada "Señor", ni un hombre trans debe de ser llamado en femenino.



La diputada Salma Luévano

Esta situación no ha sido fácil de imponer en una sociedad donde el machismo y la LGBTfobia siguen estando presentes en niveles aún alarmantes. En 2022, la diputada trans Salma Luévano fue agredida por un político en plena cámara de diputados, refiriéndose a ella como "señor". Afortunadamente, el caso no quedó impune. las autoridades tomaron cartas en el asunto y el agresor tuvo que disculparse públicamente con la diputada, además de recibir otras sanciones por su acto de transfobia.



El actor Elliot Page

Al caso de la diputada se le suman otros casos que han acaparado la atención de los medios, pues las y los afectados fueron figuras públicas. En 2016, la ex-atleta y estrella de reality shows Caitlyn Jenner, fue víctima de "deadnaming" de parte de una revista especializada en deportes ("Sports Illustrated"). El hecho de que una revista de tanto prestigio haya cometido este error tan garrafal, remarca la importancia de concientizar y educar a las personas sobre el respeto a la identidad de género. Otras figuras de reconocimiento internacional como el actor Elliot Page y la actriz Laverne Cox, también han sido víctimas de este tipo de agresiones.



En México, existen dos casos muy palpables que tuvieron resonancia en las redes. Uno fue el de la activista, actriz e influencer Ophelia Pastrana, quién en 2019, fue víctima de "deadnaming" en una importante cadena de cafeterías de prestigio internacional. En 2021, la actriz Alejandra Bogue también manifestó a través de un video en el YouTube, las agresiones sufridas durante años a manos de personajes de la misma comunidad LGBT+. Este es un punto muy importante que hay que resaltar: dentro de la misma comunidad existen estos actos de odio y pone en evidencia los falsos aliados que existen dentro del mismo colectivo.



Finalmente todo se resume al principio básico del respeto. Nada nos da el poder o la autoridad de criticar, juzgar y señalar a una persona por llevar la identidad de género que le plazca. Y es que esta situación no debería de llamar la atención solo en figuras públicas. Por fortuna, la ley está tomando cartas en el asunto con respecto a este tipo de agresión. En países como Estados Unidos y España, el "deadnaming" ya es considerado un delito. En México, ya hay algunas leyes que están en proceso de ser establecidas para castigar este acto derivado de la transfobia, la crueldad o la ignorancia.


Crédito: Revista TODES

Los crímenes de odio contra las personas trans alcanzan cifras alarmantes en el mundo.

Muchas personas trans que son asesinadas, escuchan un insulto transfóbico antes de perder la vida. Por eso esta y muchas razones más, es crucial sensibilizar a la población sobre el tema.

Y si este tipo de agresiones son terribles llegando desde el exterior, son mucho peores cuando se realizan dentro de la misma comunidad. Aún tenemos mucho que aprender. Abramos la mente, el corazón y el alma a los cambios. ¡Di no al "Deadnaming"!


Crédito: Feminista Ilustrada

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