Charlotte Rampling: La actriz que navegó en el mar de las rarezas

Actualizado: 3 ago

Por Luis Miguel Romero

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Hay personalidades que se dice que se roban el siglo. Una de las que se robaron el siglo XX fue sin duda alguna la mujer que homenajeamos en este espacio de #MujeresQueInspiran. Hoy en día se le reconocería como una mujer valiente, libre, sin complejos y ataduras. Pero en la época donde ella gozó de estas libertades, aún había mucha represión y “telarañas” morales. Fue señalada como escandalosa y libertina. Pero eso sí: siempre se reconoció su talento histriónico y se le valoró como una de las mejores actrices de su generación. Sin más preámbulos, hablemos de la actriz británica Charlotte Rampling.




Tessa Charlotte Rampling nació en Essex, Inglaterra, Reino Unido el 5 de febrero de 1946. Su madre se llamaba Anne Isabelle. Su padre fue el pintor, militar y medallista olímpico Godfrey Rampling. Tuvo una hermana mayor llamada Sarah. Pasó su infancia entre Gibraltar, España y Francia. Cursó sus primeros estudios en la Academia Juana de Arco, en Versalles. Su hermana Sarah fue enfermiza y débil desde pequeña. Ella y Charlotte eran muy unidas e incluso de niñas llegaron a actuar y cantar juntas cuando estudiaban en el Bernays Institute. Cuando Sarah tenía 23 años, se casó con un empresario argentino y se mudó a la Argentina, en donde tuvo un hijo llamado Carlos. Poco después de dar a luz, Sarah se quitó la vida. Su trágica muerte fue un golpe muy duro para la familia, especialmente para Charlotte. Ella se vio obligada a ocultar durante décadas las circunstancias de la muerte de su hermana a su madre, hasta que ella murió en 2001.


Su padre la envió a estudiar secretariado pero, con tan solo 17 años de edad, fue descubierta por un cazatalentos, quién la invitó a aparecer como modelo para la línea de chocolates Cadbury’s. Su belleza capturó al público. La bella “Charley”, como solían llamarle en aquella época, se volvió asidua del barrio de Chelsea, uno de los más exclusivos de Londres. Pronto, se convirtió en el objetivo de muchos fotógrafos. Desinhibida y dispuesta a experimentar y a gozar de la vida, Charlotte aceptó posar para una polémica foto para la revista “Birds of Britain” en donde aparece desnuda sentada en un orinal.


Charlotte debuta en el cine en un papel sin crédito en la cinta “A Hard Day’s Night” (1964), del cineasta Richard Lester y protagonizada por la banda The Beatles. En 1966 aparece en la película “Georgy Girl”, donde ya obtiene un crédito. En 1967 debutó también en la televisión en la serie británica “The Avengers”. Charlotte capta la atención del público y de la industria por su singular belleza, enigmática y trágica, su estilo y personalidad desinhibida y un talento nato para la actuación. De acuerdo a muchos críticos de cine, la mirada de Charlotte es su sello distintivo en sus interpretaciones.



Charlotte comienza a caracterizarse por su interpretación de roles complicados. En 1969 actuó en la cinta italiana “The Damned”, del mítico Luchino Visconti, donde interpreta a una mujer recluida en un campo de concentración nazi. Su consagración internacional ocurre en la década de los 1970s.


En 1972, Charlotte contrajo matrimonio con el publicista neozelandés Bryan Southcombe, con quién procreó un hijo, el director de televisión Barnaby Southcombe. La pareja causó polémica entre la prensa sensacionalista al afirmarse que vivía en un menage a trois con el modelo Randall Laurence. Al respecto de esta relación , la actriz declaró años después:


"Bueno, tenía dos novios, lo cual era atrevido en ese momento. Todos éramos muy jóvenes. Todo era probar y cambiar. Muchas cosas eran experimentales, supongo. ¡Cómo no vivir una vida! No sé si la tengo ahora , pero no importa, ¡la tenía!"

En 1974, Charlotte queda grabada en la Historia del cine gracias a su impactante interpretación en la cinta “The Night Porter”. Para dicha cinta, Charlotte fue recomendada a la directora Liliana Cavani por su coestrella, el actor Dirk Bogarde. En la película, Charlotte interpreta a una mujer que es víctima de tortura y violación por un agente nazi (Bogarde) en un campo de concentración. Años después, ambos se reencuentran y ella acepta convertirse de nuevo en su esclava sexual en un hotel al sufrir de Síndrome de Estocolmo. Hoy en día, la cinta es considerada un clásico de culto. En ese mismo año, Charlotte posa desnuda para la revista “Playboy” bajo la lente de Helmut Newton. También compartió cartel con Sean Connery en la cinta de ciencia ficción “Zardoz”.




Otros trabajos especialmente recordados de Charlotte en los 1970s, son “Foxtrot” (1976), co-producción mexicana dirigida por Arturo Ripstein y “Orca” (1977), cinta de terror animal. El reconocimiento en Hollywood lo logra gracias a la cinta “Farewell, My Lovely” (1975).


En 1978, Charlotte se casó en segundas nupcias con el compositor francés Jean-Michel Jarre. Con él procreó a su segundo hijo, el músico David Jarre. También crio a su hijastra, Émilie Jarre, quien se convirtió en diseñadora de modas. Su matrimonio se disolvió públicamente en 1997.


En 1980, Charlotte trabaja a las órdenes de Woody Allen en la cinta “Stardust Memories”. En 1986 filma la cinta de culto “Max, Mon Amour”, la cual levanta polémica al encarnar a una mujer enamorada de un chimpancé. En 1987, Charlotte cayó enferma de una profunda depresión, misma que la lleva a retirarse del entretenimiento durante una década.



Rampling estuvo comprometida con el periodista y empresario francés Jean-Noel Tassez, con quién se mantuvo unida hasta la muerte de el a causa del cáncer en 2015.


Charlotte reconoce al director François Ozon como el responsable de regresarla al cine. En la década de 2000s, su carrera toma un segundo aire. Participa en cintas como “Under the Sand” (2000), “Swimming Pool” (2003) y la polémica “Vers le Sud” (2005), que aborda el tema del turismo sexual en Haití.



En 2009, la siempre polémica Charlotte causó revuelo al posar desnuda frente a la Mona Lisa del Museo del Louvre para la lente del fotógrafo Juergen Teller.



En 2015, gracias a su actuación en la cinta “45 Years”, Charlotte recibió una nominación al Premio Óscar en la categoría de Mejor Actriz.



En 2017, la actriz lanzó una especie de libro autobiográfico. En él, más que hablar de su carrera o vida sentimental, la actriz se enfoca en hablar sobre sucesos familiares que la impactaron profundamente, tales como la trágica muerte de su hermana y el monstruo de la depresión con el que luchó durante años. En ese mismo año, la actriz es seleccionada para aparecer en el célebre Calendario Pirelli.



Entre las actuaciones más recientes de la legendaria actriz se encuentran “Benedetta” (2021) y la nueva versión del clásico “Dune” (2021).


Sobre los personajes tan complejos que ha interpretado en el cine, Rampling dijo:


"Por lo general, no hago películas para entretener a la gente. Elijo las que me desafían a romper mis propias barreras. La necesidad de devorar, castigar, humillar o rendirse parece ser un aspecto primordial, parte de la naturaleza humana, y ciertamente es una gran parte del sexo”.

Aclamada mundialmente por su talento histriónico, pero también por su misteriosa belleza y por ese mito de la mujer sexualmente liberada que representó en su época, Charlotte Rampling es, como se mencionó en las primeras líneas del artículo, una de las personalidades que se robaron el tiempo. Para cerrar con broche de oro este recorrido por su vida y obra, vale destacar una de sus frases más célebres y que define en breves líneas su vida:


“Para descubrir lo que significa ser normal, tuve que navegar en el mar de las rarezas".


LECTURA SUGERIDA:


*Charlotte Rampling / Christophe Bataille: “Who I Am”, Icon Books, 2017.


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