Amanda Lepore: Un ícono invulnerable al tiempo

Por Luis Miguel Romero

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El camino de las mujeres trans para lograr un reconocimiento en el mundo del espectáculo ha sido lento y difícil. Sobre todo para aquellas mujeres trans que trataban de brillar en los medios en las décadas pasadas, específicamente en las últimas tres décadas del siglo pasado. Una de ellas es esta singular mujer, que se ha convertido en un punto de referencia importantísimo. En este espacio de #MemoriaTrans, es momento de hablar de la legendaria Amanda Lepore.



Amanda nació en Cedar Grove, New Jersey, Estados Unidos, el 21 de noviembre de 1967. Es descendiente de una familia de raíces italianas y alemanas. Tiene un hermano mayor. En su infancia convivió poco con su madre, quien padecía esquizofrenia y pasaba temporadas muy largas en instituciones mentales. Desde su infancia tenía muy definida su identidad femenina. En su adolescencia comenzó su proceso de transición. En esa época de ignorancia y falta de información, su proceso era toda una odisea. Como tenía talento para el diseño de modas, comenzó diseñando ropa para una amiga transgénero, quien le pagaba con hormonas. Evidentemente, esta situación la hizo víctima de marginación social. Incapaz de asistir a una escuela normal por el acoso, estudió con un tutor privado. Fue este quien sugirió llevarla a una terapia psicológica y a comenzar una terapia hormonal.



En 1984, Amanda logra contraer matrimonio con un hombre. En parte gracias a él, en 1986 finalmente se somete a una cirugía de reasignación de género. Tras abandonar a su marido, Amanda se instala en Nueva York en 1989. Allí inicia su carrera como bailarina en centros nocturnos. Fue parte del Club Kids, un célebre grupo de bailarines de los clubes nocturnos neoyorquinos formados por Michael Alig. También trabajó como dominatrix en un club especial que operaba detrás de una sala de manicura. En esa época conoció a la diseñadora Patricia Field y se convirtió en vendedora de sus productos y su maquillista.


Gracias a numerosos procedimientos quirúrgicos, Amanda consigue una apariencia realmente fabulosa. Se convierte en una mujer despampanante, una mezcla entre Jayne Mansfield, Marilyn Monroe, Anita Ekberg y Jessica Rabbit. Mientras trabajaba como hostess en el Bowery Bar, Amanda es descubierta por el legendario fotógrafo David LaChapelle. Fascinado por su singular aspecto, LaChapelle convierte a Amanda en su musa y la lanza al estrellato. Ya en la década de los 1990’s, Amanda es toda una celebridad del mundo de la moda y el jet set neoyorquino. De trabajar con LaChapelle, pasó a colaborar con otros prestigiosos fotógrafos como Terry Richardson y Steve Klein.



Su rostro, de facciones más bien exóticas, su despampanante figura de acentuadas curvas y singular fotogenia, la convierten en un icono de la moda y la cultura pop, un nicho muy singular nunca antes ocupado por una mujer trans. Es la reina de las cirugías plásticas, y no le importa reconocerlo públicamente, pues es parte de su propio mito. Ha modelado para marcas como Swatch y MAC. Además, también posee su propia línea de cosméticos llamada CAMP Cosmetics, en la que también se incluye su propia fragancia. En 2006, lanzó su propia muñeca producida por Jason Wu para Integrity Toys. Las ventas de dicha figura, fueron dirigidas para apoyar instituciones en la lucha contra el VIH / SIDA. Como modelo, Lepore también apareció en videos musicales de artistas como Grace Jones, Elton John, Thalía y Courtney Love.


A la par de su carrera como modelo, Lepore incursiona también en el mundo del espectáculo, como actriz y cantante. Ha grabado dos álbumes de estudio y ha aparecido en una decena de películas, así como otros tantos documentales. En 2017, lanzó su libro autobiográfico titulado Doll Parts.



Hoy en día, Amanda Lepore no solamente es considerada un icono del colectivo LGBT+, sino que es considerada un mito viviente del fascinante mundo de la moda, el glam y de la cultura pop. Lo importante de todo es destacar que Lepore se mantiene vigente a través de los medios, como si el tiempo no pasara por ella, como si fuera una mujer sin edad. Por eso decimos que Amanda Lepore parece invulnerable al tiempo.


LECTURA SUGERIDA:


*Amanda Lepore / Thomas Flannery Jr. : “Doll Parts”, (2017), Ed. Regan Arts.


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Twitter: @Amanda_Lepore

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