Amanda Lear: Mítica, ambigua y fascinante

Por Luis Miguel Romero

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El siglo XX vio emerger a un montón de grandes personalidades en el mundo del espectáculo. Muchas de ellas fueron mujeres. Mujeres valientes que, de una u otra forma, y desde sus particulares trincheras, se atrevieron a desafiar los convencionalismos sociales y morales de la época. Una de ellas es la mujer que ocupa este espacio en esta ocasión. En este espacio de #MujeresQueInspiran, presentamos a la mítica, original y ambigua Amanda Lear.



Los orígenes de Lear no se han aclarado del todo. Aún el día de hoy, muchos de sus biógrafos no se ponen de acuerdo sobre ciertos aspectos de su vida. Ella misma ha proporcionado datos erráticos sobre su origen. Se cree que nació un 18 de junio o un 18 de noviembre de 1939, 1940 o 1950 en Saigón o Hong Kong, China o en Transilvania, Rumania. Parece ser que fue hija única y que su padre era un militar británico y su madre de origen ruso-asiático. Al parecer su apellido de nacimiento es Tapp. Ya con estos datos tan confusos, podemos adivinar qué Amanda es una mujer poco convencional.



Otro aspecto a destacar del origen de Lear es su identidad de género. Muchos rumores han afirmado que es una mujer trans. La modelo trans británica April Ashley, afirma haber conocido a Lear antes de su transición y que ella trabajaba en shows travestis en el cabaret Madame Arthur. Esta afirmación también es secundada por la vedette trans alemana Romy Haag. Se dice que fue Salvador Dalí quien le pagó la cirugía de reasignación de género. Ella siempre ha negado públicamente este hecho afirmando que son “inventos locos de periodistas”. Sea como sea, esta ambigüedad de Amanda se ha convertido en una leyenda urbana y ha contribuido a acrecentar su mito.


Se dice que creció entre Francia, Suiza e Italia. Desde muy joven aprendió el italiano, el inglés y el español. Fue en París donde conoció, en 1965, al mítico artista español Salvador Dalí. Dalí se enamoró de ella y se convirtieron en amantes (él lo llamaba un “matrimonio espiritual”). La bella Amanda se convirtió en su modelo y musa y apareció en dibujos como Venus en pieles y Angelique rescatada del dragón, entre otros. Sin dejar su relación con Dalí, en 1965 Amanda se casa con el estudiante de arquitectura escocés Morgan Paul Lear (de quién toma su apellido profesional). Entra de lleno en el mundo de la moda y llega a desfilar para diseñadores como Karl Lagerfeld, Chanel, Yves Saint Laurent y Paco Rabanne. Llegó a aparecer en portadas de revistas como Vogue (1971) y se codeó con las grandes figuras de la época, que abarcan desde Twiggy hasta The Beatles. Su relación con Brian Jones de los Rolling Stones, inspiró la famosa canción Miss Amanda Jones (1967).



Lear junto a David Bowie

En 1971 debuta en el escenario en una obra junto al cantante PB Proby. Más tarde se relaciona sentimentalmente con el cantante David Bowie y llega a acompañarle en algunos de sus shows. Alentada por Bowie, en 1974 incursiona formalmente en el mundo de la música con el sencillo La Bagarre, una versión del tema Trouble, de Elvis Presley. El tema llamó la atención de Ariola, quien la firma como cantante y en 1977 lanza su primer álbum titulado I’m a Photograph. Su belleza, fuerte personalidad, su voz grave, casi varonil, peculiar acento (mitad francés, mitad inglés) y un estilo ligeramente kitsch, la convierten en un éxito mundial.












En 1979, Amanda se casa con el aristócrata francés Alain-Philippe Malagnac d’Argens de Villele. Su relación fue completamente fuera de lo común (para la época, claro), debido a la bisexualidad de él. Aún así, permanecieron casados hasta la muerte de él en 2000, intoxicado por el humo de un incendio en su casa.

Su relación con Dalí se había enfriado un poco, pero a la muerte de Gala, la esposa de Dalí, ambos se mantuvieron cerca hasta la muerte del pintor a través de cartas y llamadas telefónicas.


Lear y Dalí






Su éxito como cantante se prolongó durante la década de los 1980s. En 1983, Amanda comienza su relación profesional con el afamado productor italiano Silvio Berlusconi, quien impulsa su carrera en la televisión italiana. Su primer show llevó el nombre de Premiatissima. Amanda conduce varios espacios en la televisión en Italia y Francia con un enorme éxito. En 1984, lanza el primero de una serie de libros donde relata su relación con Dalí. Pero para la década de los 1990s, su carrera musical comienza a menguar. En un afán de mantener su carrera a flote, retoma su carrera de modelo y desfila para Thiery Mugler, Gres y Paco Rabanne. También fue titular de un show de televisión erótico nocturno en Alemania. Decide explotar también su faceta de actriz y actúa con Gerard Depardieu en la película Bimboland.


En 2001, Amanda comenzó una relación con el actor Manuel Casella, levantando escándalo en la prensa sensacionalista al ser treinta años mayor que su pareja. Se separaron en 2008.



En los siguientes años, Lear se reinventa y mantiene su carrera incursionando en ramos como el doblaje (en la versión italiana de la película infantil The Incredibles, de Pixar, 2004) y los reality shows (en la versión italiana de Dancing with the Stars, 2005). También ha aparecido en algunas obras de teatro.





Hoy en día, Amanda Lear se mantiene vigente. Es considerada ya todo un mito viviente del espectáculo. Es una de las pocas figuras femeninas del espectáculo internacional que realmente pueden jactarse de incursionar en todos los ramos. Todavía es invitada a conducir espacios televisivos y regularmente lanza contenido musical.


Cantante, actriz, presentadora, modelo, icono gay, icono de la música, icono de la era disco, icono de la cultura popular, símbolo sexual...Con una carrera tan larga y multifacética y una vida tan llena de experiencias y aventuras con las celebridades más extraordinarias, sin duda alguna, Amanda Lear es una de las mujeres que se han robado el tiempo.



LECTURA SUGERIDA:


*Amanda Lear: “Le dalí d’Amanda” (autobiografía donde narra su relación con Dalí), Editios Favre, 1984.


*Amanda Lear: “L’Siempreviva” , Claude Carrere, 1987


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