Adriana Roel: Actriz, Directora y Maestra

Por Luis Miguel Romero

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Hay figuras del mundo del espectáculo que se quedan grabadas para siempre en la memoria de los espectadores. En México, donde el culto al cine nacional y a las telenovelas está tan arraigado, que estas figuras resultan entrañables para el grueso del público. Este es el caso de una actriz que consolidó una carrera enorme que abarcó cine, teatro y televisión. Se trata de la actriz, directora y maestra Adriana Roel. Y este espacio de #TributoALosGrandes va dedicado a ella.




Rosa María Gorbea Osorio nació el 5 de julio de 1934 en Monterrey, Nuevo León, México. Su vocación artística aflora desde una edad muy temprana. Quedó huérfana de madre siendo muy pequeña, por lo que vivió con su tío, hermano de su madre. Era prima del actor y cantante César Costa. Instalada en la Ciudad de México, estudió la carrera de actuación en el Instituto Nacional de Bellas Artes. Debutó siendo una niña en la obra “Aladino y la lámpara maravillosa”, dirigida por Fernando Wagner y Salvador Novo. Fue destacada alumna del legendario maestro japonés Seki Sano, debutando profesionalmente bajo su dirección en la obra teatral “Los frutos caídos” (1957). Eventualmente obtuvo una beca para estudiar actuación en Francia. Estudió en el Conservatorio de Arte Dramático de Francia y tuvo como maestros a los actores Jean Perymoni y Jacques Lecoq, figuras legendarias del teatro francés. Regresó a México en 1959 y debutó en el cine en la película “Mi esposa me comprende”, que estelarizó Arturo de Córdova. Su nombre artístico lo tomó en honor de su tía Josefina Roel (madre de César Costa), quién le decía que siempre había querido tener una hija llamada Adriana, y fue a petición del director Fernando Wagner.



Un año después de debutar en cine, Adriana incursiona en el mundo de las telenovelas, de la mano de Ernesto Alonso en el melodrama “Espejo de sombras”, que protagonizó Ofelia Guilmáin. Alternó entonces el cine y la televisión, forjando una sólida carrera. Entre sus películas más recordadas se encuentran “Días de otoño” (1962), de Roberto Gavaldón, con Pina Pellicer e Ignacio López Tarso; la producción francesa "¡Viva María!" (1965), con las míticas Brigitte Bardot y Jeanne Moreau; la cinta de horror y ficción “La Loba” (1965), con Kitty de Hoyos y Columba Domínguez; el musical “Sor Ye-Yé” (1968), con Hilda Aguirre y Enrique Guzmán; “Rubí” (1970), con Irán Eory; “Fin de fiesta” (1972), con Isela Vega y Helena Rojo, “Alucarda” (1978), junto a Tina Romero y “La seducción” (1980), de Arturo Ripstein, junto a Katy Jurado. En 1979, obtuvo el Premio Ariel como Mejor Actriz por su actuación en la cinta de denuncia “Anacrusa”, de Ariel Zuñiga.



Mención especial merece su trayectoria en los melodramas televisivos de la cadena Televisa. Actuó en telenovelas como “San Martín de Porres” (1964), con René Muñoz; “El chofer” (1964), con Jorge Rivero; “Vanessa” (1982), con Lucía Méndez; “Tiempo de amar” (1987), con Lupita D’Alessio; “El extraño retorno de Diana Salazar” (1988), de nuevo con Lucía Méndez; “Huracán” (1998), con Angélica Rivera y Eduardo Palomo; “Amarte es mi pecado” (2004), con Yadhira Carrillo, y la última “Mentira para vivir” (2013), con Mayrín Villanueva. Trabajó con productores como Valentín Pimstein, Ernesto Alonso, Carlos Téllez y Silvia Pinal, entre muchos otros.






Aquí cabe abrir un paréntesis para hablar de su sólida trayectoria en teatro, como actriz y directora. Trabajó en montajes como "Espectros" (1962), con Dolores del Río; “Las troyanas” (1963), junto a Ofelia Guilmáin y Carmen Montejo; "Mary, Mary" (1964), con Enrique Rambal y Marga López; “Hedda Gabler” (1980), con Magda Guzmán; “El hombre elefante” (1981), con Rafael Sánchez Navarro; “La señorita de Tacna” (1982), junto a Silvia Pinal; "Sonata de otoño" (1984), con Alma Muriel; "Transpoitting" (1999), con Bruno Bichir y Jesus Ochoa; "Magnolias de acero" (1988), con Bertha Moss y Chela Nájera, y “Adorables enemigas” (2008), también junto a Pinal, entre muchas otras más. Fue dirigida por figuras como Seki Sano, José Solé, Julio Castillo, Ignacio Retes, Xavier Rojas, Manolo Fábregas, José Luis Ibáñez, y Dimitrio Sarrás, entre muchos otros. En 1998, dirigió uno de los montajes de “Las Criadas”, de Jean Genet, con Patricia Reyes Spíndola, Pilar Pellicer y Alejandra Bogue.



A fines de los 1990s, la actriz regresó esporádicamente al cine. Actuó en “Crónica de un desayuno” (1999), de Benjamín Cann y “Amor letra por letra” (2008), de Luis Eduardo Reyes. En 2013, la actriz cierra con broche de oro su brillante carrera al interpretar a la actriz Dolores Beristáin en la cinta semi-biográfica “No quiero dormir sola”, de Natalia Beristáin. Por su brillante actuación, la actriz fue galardonada con un segundo Premio Ariel en la categoría de Mejor Actriz.



La actriz se retiró en sus últimos años aquejada por problemas de salud. Falleció el 4 de agosto de 2022 en Mérida, Yucatán. Tenía 88 años de edad.


Como se mencionó en las primeras líneas, Adriana Roel fue una actriz multifacética, que abarcó todos los medios y todos los géneros. Será recordada siempre por su fuerte presencia escénica, temperamento y una capacidad tremenda de transmitir emociones al público. A manera de In Memoriam, se le rinde este sentido homenaje a su memoria y vasta trayectoria.



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